Cómo trabajo
En griego antiguo, el término θεραπεία (therapeía) significa cuidado, atención, servicio. Me gusta volver a ese significado porque se acerca mucho a mi manera de entender la terapia: una forma de cuidado basada en la presencia, la atención y el respeto. Acompañarte significa poner mis conocimientos y recursos al servicio de tu propio proceso, confiando en tu capacidad para encontrar tu manera de avanzar.
Llegas a terapia con tu historia y con las formas que has ido desarrollando para relacionarte, adaptarte y, tal vez, protegerte. Muchas de ellas tuvieron un sentido y respondieron a lo que necesitabas en algún momento, aunque con el tiempo algunas pueden dejar de responder a lo que necesitas hoy.
La relación terapéutica
La relación terapéutica es una parte esencial del proceso: un lugar de confianza, presencia y aceptación en el que puedas acercarte a lo difícil sin forzar, respetando tu ritmo y lo que necesitas en cada momento. Cuando encuentras un espacio donde sientes que te escuchan y te aceptan sin juicio, empiezas también a escucharte y aceptarte, y a permitirte mostrarte cada vez más tal como eres.
Un enfoque humanista e integrador
Trabajo desde una mirada humanista e integradora, centrada en la persona y basada en el enfoque de Carl Rogers. Integro elementos y herramientas de la Gestalt, el abordaje corporal y experiencial, el modelo de Sistemas de la Familia Interna, la Terapia Focalizada en la Emoción, la teoría del apego, las heridas relacionales y el trabajo con la niña o el niño interior. Las herramientas están siempre al servicio de tu proceso.
Con el tiempo, lo que vas descubriendo y desarrollando en terapia puede ir haciéndose tuyo y acompañarte también fuera de la consulta: en la forma de escucharte, de relacionarte contigo y con los demás, y de vivir con mayor libertad y congruencia.
En qué puedo acompañarte