«Las personas son tan hermosas como las puestas de sol, si se les permite que lo sean. En realidad, puede que la razón por la que apreciamos verdaderamente una puesta de sol, es porque no podemos controlarla. Cuando admiro una puesta de sol, como lo hacía el otro día, no se me ocurre decir: “Un poco menos naranja en el rincón de la derecha, más violeta en la base y mayor intensidad en el rosado de la nube”. No lo hago. No intento controlar al fenómeno. Lo observo con admiración cuando se manifiesta.»
― Carl Rogers

Acompañamiento humanista centrado en la persona

Soy Rossella Calabrese, terapeuta humanista integradora.

Mi forma de acompañar parte de la confianza en la capacidad de cada persona para crecer y encontrar sus propios recursos cuando se dan las condiciones que lo favorecen. La terapia puede ofrecer ese espacio: una relación basada en la aceptación, la escucha empática y la congruencia, en la que puedas acercarte a tu propia experiencia y a tu mundo interno. Desde ahí, puedes ir conociéndote y aceptándote cada vez más, y llegar a ser, con mayor libertad, quien ya eres.

En terapia exploramos lo que sientes, lo que ocurre en tu cuerpo, tu historia, tus vínculos y las formas que has ido desarrollando para afrontar la vida.

Hay lugares de nuestra experiencia a los que no siempre es fácil acercarnos en soledad. En la relación terapéutica podemos ir acercándonos a ellos sin forzar, respetando tu ritmo y lo que necesitas en cada momento.

Conoce más sobre mí →

No necesitas saber exactamente qué te ocurre ni tener claro qué quieres cambiar. Podemos empezar por lo que está presente ahora: lo que sientes, situaciones o dificultades que se repiten en tu vida, algo que no comprendes o simplemente una sensación difícil de explicar.

En qué puedo acompañarte →Contacta conmigo →

En sus palabras

«Nunca había conectado tanto conmigo misma, incluso más que durante cualquier práctica de yoga o meditación. Gracias a las sesiones, aprendí a escuchar a ese yo que llevaba años pidiendo atención. Sobre todo, encontré la reconciliación con etapas de mi vida que se resistían a dejarme ir, y de una forma organizada y tranquila. Hace meses que Rossella me acompaña y lo celebro como los mejores regalos que he tenido.» -JP.
«Rossella me enseñó que cada parte de mí tiene un sentido, tiene valor: que no hay nada que descartar, nada que esté mal. Me enseñó a no juzgar, sino a escuchar, a dar un lugar y descubrir qué tiene que decir esa emoción dolorosa que antes solo quería arrancar de mí. Rossella me abrió a una mirada nueva: no se trata de arrancar, sino de integrar. Cada parte de nosotros, incluso la más incómoda, tiene un sentido profundo que se revela cuando la escuchamos.» - D. Traducido del italiano